Group portrait of the first grade class of the Jewish gymnasium in Vilna. 1938

Vilna

Tanto Polonia como Lituania reclamaron Vilna (Vilnius) después de la Primera Guerra Mundial. Las fuerzas polacas ocuparon Vilna en 1920 y, antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial, la ciudad formaba parte del noreste de Polonia.

Bajo las condiciones del pacto entre Alemania y la Unión Soviética, Vilna, junto con el resto de Polonia del este, fue ocupada por las fuerzas soviéticas a finales de septiembre de 1939. En octubre de 1939, la Unión Soviética transfirió la región de Vilna a Lituania. En aquellos momentos la población de la ciudad era de 200.000 personas, incluidos más de 55.000 judíos. Además, entre 12.000 y 15.000 refugiados judíos de la parte de Polonia ocupada por Alemania encontraron refugio en la ciudad. Las fuerzas soviéticas ocuparon Lituania en junio de 1940 y en agosto de 1940 incorporaron Vilna, junto con el resto de Lituania, a la Unión Soviética. El 22 de junio de 1941, Alemania atacó a las fuerzas soviéticas en el este de Europa. El ejército alemán ocupó Vilna el 24 de junio de 1941, el tercer día después de la invasión.

EL GHETTO DE VILNA

En julio de 1941, la administración militar alemana publicó una serie de decretos en contra de los judíos. Durante ese mismo mes, los Einsatzgruppen alemanes (equipos móviles de matanza), ayudados por auxiliares de Lituania, mataron a 5.000 hombres judíos en el bosque de Ponary, a 13 km (8 millas) de Vilna. Una administración civil alemana tomó el control de Vilna en agosto de 1941. Al final del mismo mes, los alemanes mataron a otros 3.500 judíos en Ponary.

A principios de septiembre de 1941 los alemanes establecieron dos ghettos (el ghetto nº 1 y el ghetto nº 2) en Vilna. Aquellos judíos a los que se les consideraba incapaces de trabajar se les concentraba en el ghetto nº 2. En octubre de 1941, los destacamentos de los Einsatzgruppe alemanes y los auxiliares lituanos destruyeron el ghetto nº 2 y mataron a su población en Ponary. La prisión de Lukiszki sirvió como centro de recogida de los judíos que se iban a llevar a Ponary y a los que se iba a fusilar. A finales de 1941, los Einsatzgruppen habían matado a cerca de 40.000 judíos en Ponary.

Se obligó a los judíos del ghetto nº 1 a trabajar en fábricas o en proyectos de construcción fuera del ghetto. Algunos judíos fueron enviados a los campos de trabajo de la región de Vilna. En operaciones de matanza periódicas, la mayoría de los habitantes del ghetto fueron masacrados en Ponary. Desde la primavera de 1942 hasta la primavera de 1943, en Vilna no se realizaron operaciones de masacre. Los alemanes reanudaron las matanzas durante la liquidación final del ghetto nº 1 a finales de septiembre de 1943. Los niños, los ancianos y los enfermos fueron enviados al campo de exterminio de Sobibor o fueron fusilados en Ponary. A los hombres que sobrevivieron los enviaron a los campos de trabajo de Estonia, mientras que las mujeres fueron enviadas a los campos de trabajo de Letonia.

RESISTENCIA EN EL GHETTO DE VILNA

El ghetto de Vilna tenía un movimiento de resistencia judía significativo. En 1942 se formó un grupo de partisanos judíos conocidos como la Organización de Partisanos Unidos (Fareynegte Partizaner Organizatsye; FPO) que funcionaba dentro del ghetto. La resistencia creó lugares ocultos para esconder armas y se preparó para luchar contra los alemanes. A principios de septiembre de 1943, al darse cuenta de que los alemanes pretendían llevar a cabo la destrucción final del ghetto, los miembros de la resistencia lucharon contra los alemanes, que habían entrado en el ghetto para comenzar las deportaciones. El Consejo Judío, sin embargo, acordó cooperar en las deportaciones de judíos desde el ghetto, con la esperanza de reducir al mínimo la matanza. Por lo tanto, el FPO decidió huir a los bosques próximos para luchar contra los alemanes. Algunos combatientes del ghetto escaparon de la destrucción final del mismo, huyendo a través de las alcantarillas para unirse a los guerrilleros en los bosques de Rudninkai y de Naroch en las afueras de la ciudad.

En septiembre de 1943, en un intento de destruir la evidencia de la matanza de judíos en Ponary, los alemanes obligaron a los destacamentos de trabajadores judíos a abrir las fosas comunes y quemar los cadáveres. En Ponary se siguió matando a los judíos de los campos de trabajo próximos.

Durante la ocupación alemana, en Ponary fueron masacrados decenas de miles de judíos de Vilna y de los alrededores, así como prisioneros de guerra soviéticos y cualquiera que fuera sospechoso de oponerse a los alemanes. Las fuerzas soviéticas liberaron Vilna en julio de 1944.