<p>Vías del ferrocarril en la estación de trenes de la calle Putlitz en Berlín. Los judíos eran deportados desde esta estación. Berlín, Alemania, fecha incierta.</p>

Berlín

Según un censo realizado el 16 de junio de 1933, Berlín, la ciudad capital de Alemania, tenía aproximadamente 160.000 habitantes judíos. La comunidad judía de esa ciudad era la más grande de Alemania, con más del 32 por ciento de todos los judíos del país. Ante la perspectiva de la persecución nazi, muchos judíos emigraron desde Berlín, cuya población judía se redujo por ello a unas 80.000 personas entre los años 1933 y 1939, a pesar del traslado de otros judíos alemanes a Berlín.

Al igual que los judíos de toda Alemania, los de Berlín también tuvieron que sufrir persecución y discriminación después de 1933. El 1 de abril de ese año, se produjo un boicot en contra de las tiendas y las empresas judías, medida oficial que estimuló muchos otros boicots no oficiales contra bienes y servicios judíos. En 1933, se despidió o jubiló a la mayoría de los profesionales y de los empleados de la administración pública judíos. En mayo del mismo año, se quemaron públicamente frente al teatro de ópera libros “no alemanes”, es decir escritos por judíos, liberales e izquierdistas, entre otros.

Durante el pogrom de la Kristallnacht, la "Noche de los vidrios rotos", de los días 9 y 10 de noviembre de 1938, la mayor parte de las sinagogas de Berlín fueron incendiadas, y las tiendas y viviendas de propietarios judíos sufrieron saqueos y destrozos. El pogrom, o devastación, recibió ese nombre debido a la destrucción de vidrieras, especialmente en la calle Leipziger. En Berlín mataron a un gran número de judíos. Miles fueron arrestados y llevados a campos de concentración, especialmente a Sachsenhausen.

DEPORTACIONES DESDE BERLÍN

Entre octubre de 1941 y abril de 1943, se realizaron deportaciones de judíos desde Berlín a ghettos y campos de exterminio en Europa oriental. Se establecieron puntos de reunión para las deportaciones en sinagogas de la calle Levetzow y del callejón Heidereuter, en el cementerio judío de la calle Grosse Hamburger, y en la calle Rosen. Más tarde, incluso se usaron como puntos de reunión el edificio de oficinas de la comunidad, y el hogar de ancianos y el hospital judíos. Una vez que en esos centros provisorios se reunían suficientes judíos (generalmente 1.000) para llenar un transporte, se los llevaba a la estación de trenes, en general a los patios de carga de Grunewald y en ocasiones a la estación de tren Anhalter o la de la calle Putlitz. Allí se los subía a vagones para pasajeros o a veces a vagones de carga.

La primera deportación de judíos desde Berlín se produjo en octubre de 1941, cuando se trasladaron 1.000 hacia el ghetto de Lodz, en Polonia. En enero de 1942, se habían deportado cerca de 10.000 judíos desde Berlín hacia ghettos de Europa oriental, especialmente a Lodz, Riga, Minsk y Kovno. A los judíos ancianos de Berlín los deportaron a Theresienstadt en 1942 y 1943. A partir de 1942, los judíos de Berlín fueron deportados directamente a los campos de exterminio, principalmente a Auschwitz-Birkenau. En 1943, la mayor parte del personal de la Asociación de Judíos del Reich en Alemania, la organización central representante de los judíos, fue deportado a Theresienstadt. Se disolvieron todas las organizaciones y oficinas judías. La mayoría de los judíos que quedaban en Berlín fueron deportados a fines de abril de 1943.

Desde Berlín, se deportaron más de 60.000 judíos: más de 10.000 a los ghettos de Europa oriental, unos 15.000 a Theresienstadt y más de 35.000 a los campos de exterminio de la Polonia bajo ocupación. Cientos de judíos prefirieron suicidarse antes que entregarse a las deportaciones. Miles de ellos se quedaron en Berlín, especialmente los que se escondieron y también las personas que solamente tenían origen parcialmente judío y aquellos judíos cuyo cónyuge no era judío, a quienes inicialmente se excluyó de la deportación. Casi todos los deportados fueron asesinados.

Como uno de los centros de la vida judía en Alemania y como capital del Reich, Berlín fue el foco de planificación de la "solución final", el plan de los nazis para matar a los judíos de Europa. La Conferencia de Wannsee, llamada así por el distrito vacacional del sur de Berlín en el que se celebró, tuvo lugar en enero de 1942. Las autoridades del partido nazi, las SS y el estado alemán se reunieron para coordinar y culminar la “solución final del problema judío”. En la conferencia, se informó a las autoridades que las SS se harían cargo de llevar a cabo la “solución final” y que se deportaría a los judíos de Europa a la Polonia ocupada y se los mataría.

La ciudad de Berlín se rindió a las fuerzas soviéticas a principios de mayo de 1945. Alemania se entregó sin condiciones a las fuerzas aliadas el 7 de mayo, lo cual puso fin al “Reich de los mil años” después de 12 sangrientos años.