Page from St Louis passenger list

Destino de los pasajeros del St. Louis durante la guerra

En mayo de 1940, el ejército alemán invadió la Europa Occidental. Los refugiados judíos que habían huido del Reich en el "St. Louis" y que habían encontrado refugio en Francia y en los Países Bajos estaban de nuevo en peligro.

Las autoridades francesas, belgas y holandesas internaron a miles de refugiados alemanes, incluyendo docenas de los antiguos pasajeros del "St. Louis". Las autoridades británicas internaron a varios de los antiguos pasajeros del "St. Louis" en la Isla de Man y encerraron a otros en campos de Canadá y Australia. Muchos de los que se encontraban en Bélgica y en Francia fueron llevados a campos de internamiento franceses.

Después de que las autoridades francesas de Vichy firmaran un armisticio con Alemania dividiendo Francia en una zona ocupada y otra no ocupada, los refugiados de la zona de Vichy no ocupada aún podían emigrar legalmente a los Estados Unidos o a cualquier otra parte a través de España y de Portugal. Esta posibilidad existía incluso después de octubre de 1941, cuando los nazis prohibieron la emigración judía de los territorios que habían ocupado. Algunos de los antiguos pasajeros del "St. Louis" pudieron emigrar cuando llegó el turno a los números de cuota de inmigración de los Estados Unidos previamente registrados. Sin embargo, la preparación de un viaje de esta envergadura era complicada desde el punto de vista burocrático y exigía mucho tiempo y dinero. Cualquiera que deseara ir a los Estados Unidos necesitaba un visado de inmigración del consulado estadounidense en Marsella, un visado de salida francés y visados de tránsito para España y Portugal. Los visados de tránsito sólo se podían obtener después de reservar un pasaje en un barco desde Lisboa. Algunos refugiados lograron emigrar, incluso algunos de los miles que estaban presos en los campos de internamiento franceses. Pero en 1942, estas últimas rutas de huída desaparecieron cuando los alemanes comenzaron a deportar judíos de la Europa Occidental a los centros de ejecución nazis del este.

Por lo tanto, al final, los antiguos pasajeros del "St. Louis" vivieron experiencias similares a las de los judíos de la Europa Occidental ocupada por los nazis. Los alemanes asesinaron a muchos de ellos en los centros de ejecución y en los campos de concentración. Otros se ocultaron o sobrevivieron años de trabajos forzados. Algunos lograron escapar. Los destinos dispares de las familias Seligmann y Hermanns ilustran las diferentes experiencias de los pasajeros.

Cuando el "St. Louis" regresó a Europa, la familia Seligmann (Siegfried, Alma y su hija Ursula), de Ronnenberg, cerca de Hannover (Alemania), se estableció en Bruselas para esperar su visado para los Estados Unidos. Puesto que no estaban autorizados a trabajar, dependían de la ayuda de familiares y de organizaciones judías de refugiados. Cuando los nazis invadieron Bélgica, la policía belga arrestó a Siegfried como "extranjero enemigo" y lo transportó al sur de Francia, donde estuvo retenido en el campo de internamiento Les Milles. Su mujer y su hija viajaron a Francia en busca de él. Fueron arrestadas por la policía francesa en París y enviadas al campo de internamiento Gurs, donde enfrentaron condiciones de privación y enfermedad. A través de la Cruz Roja, Alma y Ursula supieron que Siegfried estaba en Les Milles. En julio de 1941, Alma y Ursula fueron transferidas a un campo en Marsella y los oficiales de Vichy les permitieron solicitar visados de entrada y de tránsito para los Estados Unidos. En noviembre, la familia Seligmann, ya reunida para aquel entonces, se marchó de Francia, atravesó España y Portugal y partió de Lisboa a Nueva York, a donde llegó el 3 de diciembre de 1941. Otra hija, Else, que había logrado llegar a los Estados Unidos a través de Holanda, les estaba esperando en Washington, D.C., donde la familia se asentó.

La familia Hermanns no tuvo tanta suerte. Julius Hermanns, un comerciante textil de Moenchen-Gladbach, estuvo prisionero en Dachau y Buchenwald. Después de su liberación, reservó un pasaje para él en el "St. Louis", pero no podía permitirse los billetes y los permisos para su mujer Grete y su hija Hilde, quienes debieron quedarse en Alemania. Cuando el "St. Louis" atracó en Amberes a su regreso de Cuba, Julius fue a Francia con la esperanza de que su familia se pudiera reunir con él allí. Los franceses lo arrestaron como "extranjero enemigo" y fue puesto en libertad en abril de 1940, pero volvieron a arrestarlo poco tiempo después de la invasión alemana. Con el tiempo, lo llevaron a St.-Cyprien, un campo de internamiento cerca de la frontera con España. Posteriormente lo transfirieron a Gurs y Les Milles. Julius, que ahora estaba enfermo, no pudo obtener los papeles de inmigración y los visados necesarios del consulado estadounidense en Marsella.

El 11 de agosto de 1942, las autoridades francesas enviaron a Julius en el primer transporte de prisioneros desde Les Milles a Drancy, un campo de tránsito cercano a París. Tres días después, los alemanes lo deportaron al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau situado en la Polonia ocupada, donde murió. El 11 de diciembre de 1941, los alemanes deportaron a Grete y Hilde Hermanns desde Alemania al ghetto de Riga en Letonia. No se tiene constancia de que hayan sobrevivido la guerra.